Definitivamente todos se han vuelto locos
Definitivamente todos se han vuelto locosHacía mucho tiempo que no me daba tanta pereza leer los periódicos y escuchar las tertulias radiofónicas. Definitivamente éste país no gira en redondo. Los de la derechona apuntándose a la “Peña del Ácido Bórico”, un juez pidiendo amparo a sus colegas, los rojillos defendiendo al susodicho que en su día renegó de ellos, y los respectivos medios de comunicación afines disparando a diestro y siniestro matando mosquitos a cañonazos. Si apoyas el proceso de paz eres un “rojo-judeo-masónico”, si estás en contra un fascista. Si quieres selecciones catalanas, un separatista radical, que además utiliza niños para sembrar discordia. Si se te antoja decir que el catalán está en peligro de existencia y no así el castellano, eres más separatista y más radical. Si te parece que el tomate que se montó con el pregón en castellano de Elvira Lindo en Barcelona es un anacronismo en una ciudad cosmopolita, eres un anticatalán de tomo y lomo.
De tanto estirar la cuerda, un día de estos la rompemos. Lo que más me fastidia, es que la mayoría de los que apostillan éstas afirmaciones, no tienen ni idea (ni pienso que les interese) de lo que pensamos los ciudadanos de a pie. De cuales son nuestras preocupaciones, nuestros deseos y anhelos.
El fin de semana estuve en Bilbao. Una ciudad que se ha reinventado en los últimos años, con una planificación urbanística muy acertada. En sus calles he podido ver un brizno de esperanza a la lacra que viven y vivimos hace años. Tal como reza el cartel que preside la Diputación necesitan paz, es más se la merecen. ¿Quién se atreve a negarles una oportunidad?.
Que paren el bus, que yo me bajo en la próxima.